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Y la independencia (dependencia) continua….

Pero dependencia o independencia de quién se preguntarán?
tanto la de los hijos como la de los padres, digo yo.

“Mamá cuándo vuelves?”ó preguntas como: “cuando me recoges hoy?” “Cuando nos vemos?” “Que hacemos más tarde?” (Y me río porque el sentido de la hora se hace mucha más preciso a medida que los niños comienzan a crecer). Este es mi caso con mi hija pequeña…

Y el sentimiento que tenemos los padres como reacción a ese tipo de pregunta no cambia, o no? Lo describo como una mezcla de mala conciencia (por tener que dejarlos para ir a trabajar) y aveces hasta alivio (al poder ocuparse “sólo” de uno mismo el resto del día, lo cual llega a ser aveces suficiente también).

Cuantos de nosotros estamos continuamente corriendo entre la casa, el trabajo, el kindergarten, o el colegio, y luego para llevarlos a tiempo a la clase de baile, de fútbol, de tennis, y quieres volver rápidamente a tu casa a preparar la cena, servirla a tiempo,hacer las tareas, alistar las cosas para la excursión del día siguiente o para empezar el correteo maratonico nuevamente.Y cuántas veces estamos pidiendo a otra mamá o papá la foto de la tarea cuyo libro tu hij@ dejo en el colegio?

Y la correteada no termina los fines de semana, aveces está incluso dirigida simultáneamente hacia dos esquinas extremas de la ciudad, al partido de tennis, o fútbol, a algún cumple, ó al festival del colegio, Y ahí se las dedico si tienen más de un niño.

No es de extrañarse que incluso te alegres aveces cuando te sale un viaje de negocios (sea donde sea) que te permita descansar de ese trote diario en casa.

Ahora que uno de mis hijos ya se está haciendo más independiente (tengo un pre-adolescente) y se va solo de un lugar a otro y poco a poco me necesita menos como su chofer, siento que me hace falta ser necesitada en ese sentido..

Justo cuando pensé haber sacado el máster en logística y me había acostumbrado a las correteadas, me doy cuenta que un masterclass en técnicas de espionaje o de agente de inteligencia me vendría bien para saber dónde y qué está haciendo mi hijo.

Aveces incluso trato de convencerlo para que en vez de irse en patineta, bicicleta o bus sea yo: su mamá la que lo lleve de un lugar a otro, pero muy orgulloso me responde: “yo puedo y quiero”.

Qué le puedo decir? si era exactamente lo que le he estado enseñando todos estos años: a decir qué es lo que quiere y a tomar responsabilidad. Exactamente era ese el fin ya sé, pero nunca pensé que fuera a ser el “fin”tan pronto.

Tengo la impresión que la vida de padres está relacionada a estar corriendo (constantemente para dejarlos en algún lado) y ese “apuro” que nos acompaña no nos permite concentrarnos en las cosas importantes y en esos momentos que se pasan realmente “volando”y sin darnos cuenta no volverán jamás hasta llegar al punto en el que nosotros los padres somos los dejados.

Escuchémoslos más, ellos están dispuestos a contártelo y todo con mucho detalle. Si no es tu caso pues hazles preguntas y empieza contándoles tu día, aprovecha de ese tiempo de chofer que es ahí cuando más te cuentan sus cosas. Ahora que no tengo a mi hijo encerrado en el auto, amarrado con el cinturón de seguridad para interrogarlo es cuando tendré que buscar más tiempo u otra forma (fuera de las correteadas) para seguir enterándome de su vida. Solo así, espero, poder ser su fuente de confianza y desahogo todavía en el futuro.

Tomemos en cuenta que al final de cuentas se trata también de escuchar o tratar de entender los deseos de nuestros hijos y disfrutar el tiempo que los tenemos a nuestro lado.

Creo que esto de ser padres es como una prueba continua de perseverancia, paciencia y claro: amor.

Es eso en especial, ese AMOR que les tienes que de alguna forma termina siendo el escudo o el traguito de energía que necesitas cada día para seguir siendo y acoplándote a cualquier cosa que ellos necesiten que tú seas para ellos.

Y admitámoslo: nosotros los padres seguiremos añorando sentirnos necesitados también.

Así que quien es el dependiente ahora?

@2019 love2betheirmom all rights reserved

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Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

[Esta vez me inspire en mi mamá que después de casi 15 años desde que me mudé de su casa me contó lo triste que estaba cuando me fui y lo triste que esta ahora que su hijo se muda también: te amo mamá y te necesitaré siempre sea donde sea que nos encontremos, sin importar mi edad]

La independencia de tus hijos

Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

En el momento en el que uno se convierte en padre, el mundo da un giro de 180 grados, todo empieza a girar alrededor del bienestar de el nuevo ser que te eligió como guía y responsable de su vida, pero OJO, esta dependencia no es eterna, o por lo menos no debería serlo.

Si me preguntan como mamá, les puedo ser sincera y decir que cuando te das cuenta que tus hijos ya son personas que pueden valerse por sí mismas (por más chiquititos que se vean), sientes una mezcla de:
1) orgullo;
2) alivio, por saber que son fuertes y podrán con toda prueba que la vida les ponga (ó al menos siempre estaremos rezando porque así sea); y al mismo tiempo,
3) tristeza, porque ya no eres tan imprescindible para ellos.

Érase una vez hace mucho tiempo atrás cuando yo tenía mucho más poder de decisión sobre la vida de mi hijo (y me tengo que reír porque él tiene sólo 5 años). Él se proclamo independiente a sus 3 cuando ya no quería que lo ayude ni a vestirse, ni a comer, lo cual demandaba un poco más de mi paciencia porque, como siempre los adultos vivimos a contra del reloj. Sin embargo, uno también aprende como padre a saber esperar y ser paciente (ó simplemente no tenemos otra opción más que empezar a aprender), ahora él levanta su plato de la mesa, ayuda en la casa, nada sólo y me repita extra: “mamá yo puedo solo” ;) .

Normalmente yo escojía su ropa en las noches y se la ponía en su cuarto lista para que se vista en las mañanas para irnos: yo a trabajar y él al kinder; a mi hija menor todavía tengo el gusto de vestirla como a mi muñeca.

De alguna manera me encanta darme cuenta que mis hijos por más chiquitos que sean ya pueden tener un criterio propio y lo que, en muchas ocasiones, todavía me sorprende, es la capacidad con la que se adaptan a nuevas experiencias, por ejemplo: mi hija empezó a ir a la guardería y ahora cada que me despido, ella entra caminando con sus pasos pequeños y me dice chao con su manito sin siquiera dar la vuelta (y quiero tomarlo como una buena señal, el que ella ni se dé por aludida y le guste ir a la guardería a hacer su vida social; peor sería si se pusiera a llorar a diario cuando la dejo para irme a trabajar no?, pero tengo la impresión que a la única que le sale una lágrima invisible es a mi, cuando sigo despidiendome desde la puerta).

"los hijos son como pajaritos alistándose para alzar el vuelo" @Love2betheirmom.com

“los hijos son como pajaritos alistándose para alzar el vuelo” @Love2betheirmom.com

Mi papá solía decirme a mí: “los hijos son hijos de la vida”, basado en el poema de Kahlil Gibran y ahora entiendo porqué.
También escuché a alguien decir que los padres somos como puentes para que los niños se preparen a caminar y vivir su vida con nuestros hombros sólo de apoyo.

Debo admitir que estoy empezando a sentir esa nostalgia a la que le llaman tiempo, de saber que está volando (como decimos usualmente cuando en un abrir y cerrar de ojos tu bebé ya no es bebé, tu niñito ya no está tan chiquito y nuevamente tienes la impresión de tener tiempo para tí).

No me lo tomen mal, estoy contenta por tener tiempo para mi, y para mi pareja pero cuando ya tomaste control sobre el hecho que tu mundo gire alrededor de éstas pequeñas y tan importantes personitas en tu familia, es difícil que te imagines tu vida sin ese “estres de ser padre” nuevamente o no?.

No les pasa que cuando salen de ese rol, y se encuentran con amig@s, colegas ó si salen sólos con su pareja, el primer tema que tocan y las primeras fotos que muestran son las de sus hijos? (yo me río porque cuando salgo sóla con amigas ó estoy en plena cena de aniversario tengo que recordarme a mí misma que, si bien es bello ser mamá, todos necesitan la misma cantidad de atención: los amigos, los colegas, tu espos@).

Tengo que compartir con ustedes cúal fué la pregunta que le hice a mi esposo en nuestro anversario recientemente, ésta es una pregunta típica, por así decirlo, ya que la recibe de forma anual, le pregunto:

“Porque me amas? y él responde:
“por lo mismo del año pasado”
(jajajaja, y sí: me muero de risa y disfruto también de las ocurrencias de mi pareja y hasta las anoto).

Siempre anoto las cosas que me causan alegría y hasta tristeza pero sobre todo anoto todos los primeros pasos de mis hijos en todo sentido con fechas y sus citas: cuando me hacen reir, renegar, ó preguntas y razonamientos de niños tan chiquitos:
“mamá: donde se fué el sol?
a otra casa?”.
Al final de cuentas todos los padres somos fans de nuestros hijos o no? entonces por qué no tener un libro para cada miembro de la familia.

Los pequeños tienen cada ocurrencia, por así decirlo, son pura sinceridad andando;). Me pregunto en que momento perdemos esa bella parte de simplemente “ser” no? Seguramente cuando la edad del burro toca la puerta.

Hace unos días le digo a mi hijo:
“Ven tengo un secreto que contarte” y el responde todo serio: “dime mama?”
Y yo toda emocionada insisto: “pero ven, te lo digo al oído”, él acerca su oído y yo le digo suavito:
“Sabías que te amo con tooooooooodo mi corazón?”
Y me responde sonriendo y riendo: “ayyyy mama pero si eso no es ningún secreto”.

Y es si como empiezas a ser la mamá cargosa que anhela besos al despedirse de sus hijos, así que para terminar este capítulo: disfruten de sus hijos en todo momento especialmente cuando están chiquititos y no se pueden quejar (y aún que se quejen yo los voy a llenar de besos siempre), y a todos quienes somos hijos: besen a sus padres y agradezcanles por todo lo que son (este segundo consejo lo llegas a entender más cuando te conviertes tú mismo en padre).

Por eso trato de aprender a ser más paciente cuando las cosas no salen como me las imaginaba, o con la rapidéz que esperaba, como cuando a un minuto de salir el pañal está lleno y necesita un cambio DE NUEVO, ó cuando todo esta listo para ir al cine con tu pareja (luego de ya no sé cuánto tiempo atrás) tienes alguién que los cuide y de repente le da fiebre y te quedas en casa cuidándolos, ó cuando luego de que los niños estan vestidos y listos para ir al kinder se les derrama la leche encima y tenemos que empezar de cero todos de nuevo: ellos con su proclamación de independencia y tú con la paciencia y amor que ese proceso requiere.

Así que sí, nos PASA A TODOS, se lo hicimos a nuestros padres y ahora nuestros hijos nos la hacen a nosotros. Pero que ciclo más bonito no?
Vamos a disfrutarlo!