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Time off para mamá!

lovetobetheirmom, but I also love me still

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Escrito por: Ariana Mendoza R.

Amar a nuestros hijos no debería privar nuestro amor propio. Amo ser madre pero a lo largo de este camino me doy cuenta que me sigo amando a mí misma también, y que no tiene nada de malo pensar de tanto en tanto “solamente en mi”.

Como bien lo mencioné muchas veces en el pasado: la experiencia de ser mamá es y sigue siendo una de las mejores experiencias que la vida me haya podido regalar.
Claramente a uno le cuesta adaptarse, como cualquier cambio, a una nueva forma de vida al por ejemplo asumir nuevas prioridades que muy a menudo van por encima de tus propias necesidades.

Sin embargo, como muchas mamás (espero no estar equivocada en este caso :( pero es como me siento yo aveces) olvidamos un poco nuestra propia esencia o por lo menos le ponemos pausa a ese botón que nos permitía hacer lo que se nos pegaba en gana, cuando se nos pegaba la gana, o simplemente no hacer nada si se nos antojaba.

Al paso que vamos asumiendo más responsabilidades no sólo en tema de familia, sino en el mundo laboral sea el que sea el trabajo que tengamos, en general nos damos cuenta que “vamos creciendo”, y también nos percatamos que parte de nosotros (de nuevo, espero que alguna de ustedes también se sienta identificada) desearía seguir siendo una niña.

Mi hija (con casi 4 años) tiene como mayor preocupación encontrar los colores para pintar el dibujo que acaba de hacer, y su discusión más grande (que es conmigo por las mañanas) es querer ponerse todos los días ya sea un disfraz o un vestido (y no le importa si hace frío, ó si no hay un evento especial) que simple no? y qué envidia que siento aveces.

Comparto este sentimiento con ustedes por qué si bien siempre me tome el tiempo para mantenerme saludable, hacer deporte, etc. Cuando pienso en pedir un “time off”: tiempo fuera de mi familia y del trabajo, y creo que necesito estar sola y descubrir nuevamente qué es lo que quiero hacer y cuando, o qué me apetecería comer, me entra un sentimiento de culpa que surge de pensar que estoy siendo egoísta con mi familia por quitarnos la oportunidad de estar juntos un día más en un día de sol el fin de semana por ejemplo.

Así que algo que pretendo hacer ahora es aclarar esa necesidad a mi familia y esperar que entiendan que por más que ame ser su madre y esposa, esta persona con todos sus roles y los súper poderes que aveces saca a relucir, sigue siendo una simple niña que aveces necesita una cita consigo misma.

La lección mía es: si sientes que necesitas un tiempo a solas para retomar el rol nuevamente y con las energías cargadas al 100% entonces que estamos esperando?

Los paradigmas de mis hijos

Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Luego de haber invertido mucho tiempo en tratar de elegir un bonito regalo, quien dijo que a los niños les interesan los regalos si cuando los reciben le prestan mas atención al paquete o envoltura en la que vino. Muy a menudo en niños pequeños es ese el caso, o no? y ni mencionar el valor que le dan a las cajas grandes y vacías, esas son famosas y muy respetadas en esta casa y AY de mi!!! si pienso desecharlas sin el permiso previo de los que mandan aquí: los más pequeñitos.

Cuando intentó analizar qué cosas son las que los hacen felices, muy a parte de todo el amor que les puedas dar, me doy cuenta que, tomando el ejemplo anterior, no es el regalo sino el factor sorpresa. Y cuando todavía no hablan y no te pueden simplemente decir que es lo que quieren? Cómo saber qué es lo que necesitan? recordando nuestro ejemplo en la primera etapa: nosotros los papas empezamos a probar una cosa tras la otra:

“hambre no tiene”,
“el pañal esta limpió!, o se volvió a ca#$r” (le grita la mamá al papá),
“algo le duele”,
“cansado no esta, si acaba de despertar”, y el papá añade:
“dale lechita”, y tu piensas: “si este tuviera pezones entendería que no es la solución a este llanto”

jajajaja, y tengo que reírme porque como padres podríamos seguir excluyendo de la ecuación los factores que pensamos que son la razón de ese llanto de insatisfacción. Sin embargo, al estar pensando en todo esto olvidamos que es muy probable que simplemente quieran que juegues con ellos, pues claro, se aburren!. Igual que cualquier adulto si sólo tuviera que dormir, comer y ca#$r!

Es aquí donde el papá suele ser el candidato perfecto para entretener a los peques. No les pasa a menudo que tus hijos te llegan a ver (si, a nosotras las mamás) como la autoridad de la casa y ven a sus papás como a cuates con los que pueden jugar de forma, como les diría? menos segura y a la vez mucho más divertida? Pero claro, quienes son los que los hacen volar en el aire, o juegan al caballito?

quién quiere tocar el cielo con sus manos?

quién quiere tocar el cielo con sus manos?

Pero quién dijo que quiero ser la “mandona” de la casa? Yo también quiero ser la que hace “quatch” (palabra usada en alemán sinónimo de “tonterías” en español).

Tenemos tantos paradigmas en la sociedad que creo que dependen de cada uno cuestionarlos y encontrar un punto con el que estés feliz en tu papel de ya sea papá, mamá, ó papá y mamá, no creen?

“Quién dijo que esto es así siempre?” Si estamos conformes con el “así” de la oración anterior entonces no hay problema, pero cuando duden de él pues dejémonos llevar por nuestras propias convicciones.

Ya lo intente una vez y le dije a mi hijo: “yo también puedo alzarte así y hacerte volar” y me mira y responde: “mamaaaa” (con sus ojitos pensando: “cómo crees”?) como si yo estuviera hablando puro quatch.

Aveces no entiendo quién puso en la cabecita de estos pequeños algunos chips como esté de pensar que por ser mujeres somos más débiles? O por ejemplo: que un niñO no se pueda poner algo que lleve color rosa, quien dijo que el color rosa es sólo para las nenas?. Al parecer los adultos han superado este tipo de paradigmas pero por qúe están incluidos en el chip de los más pequeños?

Como este “quien dijo que” habrán millones. La idea es identificar los paradigmas que necesitas cuestionar y dejar crecer a tus niños sin la necesidad de ellos, ó dejarlos crear sus propias convicciones respetando y aceptándolas y enseñándoles a respetar las del resto.

Yo por mi lado, estoy sacando músculos para poder alzarlos después de sus 15 kilos, como si tuvieran peso pluma todavía, y a ver si los hago volar con éxito algún día.