Recetas de mi abuela (legado culinario)

Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Cuñapes y Torta de Penco, recetas bolivianas!

desde que me mudé a Berlín voy aprendiendo (sin parar) nuevas recetas bolivianas, y debo admitir que las que más difruto son esas que heredo de mi abuela Delia, la mamá de mi mamá, cómo la amo!

Ella me las dicta por teléfono, luego de preguntarme cómo estoy y qué comimos, y procede casi siempre así:

“tienes donde anotar?” pregunta,

y sin importar mi respuesta comienza a dictarmela….

“ésta es bien facilita”, dice ella.

(con el tiempo aprendí que grabarla es mas fácil que anotar a la par ;) )

Hagamos énfasis en lo fácil que tienen que ser las recetas que selecciono porque sino pierdo el interés y la motivación.

A medida que mis hijos crecen, me doy cuenta que cocinar, hornear y el simple hecho de pasar tiempo junto a los chicos (y en otras palabras “hacer que me ayuden”) se hace más divertido al convertirse en una evento o actividad familiar, dandolés al mismo tiempo la oportunidad de aprender todo lo que yo aprendo y heredo de mi abuela.

Espero así conozcan no sólo recetas del país de origen de sus padres, sino también disfruten de las delicias que tiene Bolivia independientemente de donde estén, y tener presente a la familia y pedacitos de su procedencia, y puedan también pasarselas a sus futuras generaciones.

Hoy comparto con ustedes éstas dos recetas:

Cuñapes, panecillos de queso.

los ingredientes para aproximadamente 20 a 25 unidades, según el tamaño de las bolitas que hagan, con ningún grado de dificultad: más fácil no hay.

2 Tazas de harina de yuca (yo la compro en tiendas asiáticas en Alemania)

2 Tazas de queso desmenuzado (yo mezclo queso feta fresco y mozarela rayados)

2 huevos enteros

2 piscas de sal

10 cucharadas de leche

mezclamos todos los indredientes y hacemos bolitas, haciendoles un hueco por detrás para que se inflen. Calienta el horno 5 minutos antes de meterlos a 180 grados, y déjalos de 12-15 minutos hasta que se vean doraditos.

Listo! van muy bien a la hora del té, con dulce de leche ó leche condensada encima, a mí me gustan con un cafe cortado.

la parte que más me gusta, es aprender junto a ellos

la parte que más me gusta, es aprender junto a ellos

La segunda receta de hoy:

Torta de Penco.

la preparamos todos para una ocasión especial.

la preparamos todos para una ocasión especial.

Con esta demoras más, pero les aseguro que vale la pena. Intentalo.

Ingredientes:

4 tazas de harina

4 cucharadas de margarina o mantequilla

4 yemas de huevo

2 cucharadas de azucar

2 cucharillas de royal

1 cucharilla de sal

1 vasito de singani (ojo, solo un vasito)

1 taza de leche de vaca

2 frascos de dulce de leche y

coco rayado.

Mezclar la masa, primero los ingredientes secos y añadir el resto hasta tener una pasta suave, luego separala en 6-7 bolitas del mismo tamaño, metelas al refrigerador por 1 a 2 horas.

Pre-calentar el horno a 200 grados. Fuslerear cada bolita hasta tener redondos planos (no muy delgados), meterlos uno por uno en el horno, o en fila si entran más bandejas en sus hornos.

Hornear por 12 a 15 minutos a 180 grados, hasta que estén dorados.

Luego que se enfrien, empezar a armar la torre con dulce de leche y coco en medio.

Aquí una idea de cómo se ve luego de la paciencia en el proceso:

 

Torta Penco madre e hija

Torta Penco, madre e hija

Un gran abrazo y mucha diversión compartiendo recetas familiares con sus hijos.

Y a comer deli, se dijo ;)

Ariana

 

 

 

 

Donde está nuestra disculpa oficial?

escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Vamos a usar nuestras voces para crear conciencia, cambios y mejoras necesarias, cómo? Pues contando historias o reflexionando sobre experiencias propias.

Ahora sí, me siento lista y empoderada por las circunstancias y puedo compartir con ustedes nuestra experiencia.

Con esto sólo espero muchos más cuenten sus historias (si las tienen) y hacerle entender al resto de personas (que usan su voz o dedos para señalar, o su poder) que todo lo que se hace y dice tiene una repercusión y de ahora en adelante será (esperemos con mayor atención) escrutado y de ser posible evitado.

Si tus comentarios o juicios de valor con respecto a alguien o algo no aportan y no cuentan con la certeza necesaria del caso, pues no procedas, ahí es donde debes: CALLAR. Muchas vidas se ven afectadas por reacciones y acciones innecesarias.

Errores, los cometemos todos, y de igual forma todos estamos en posición de pedir disculpas, y arreglar el daño, pero en muchos casos hay daños irreparables. Y a raíz de que? Estereotipos, ignorancia, miedo? Necesidad de decir o hacer algo sin reflexionar antes como seres humanos?

En mi caso, los daños fueron sólo emocionales, pero igualmente daños, y aquí les cuento porque:

SOSPECHOSOS? All rights reserved @Love2betheirmom

SOSPECHOSOS?
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Hace 4 años estuvimos en nuestro propio departamento esposados (yo en una esquina sobre la silla, mi esposo en el piso) y siendo acusados por algo que no hicimos, mi hija más pequeña fue testigo de todo.

Aparentemente fuimos falsamente acusados por personas, vecinas a la casa afectada por un robo, los primeros que vieron salir en la dirección de la fuga de este sector residencial fuimos nosotros. Mala suerte? Puede ser. Salíamos de hacer deporte, un domingo normal para nosotros.

Al principio pensé:
“esto es una broma, donde están las cámaras escondidas”, y porqué en ese caso en especial viene una patrulla con tantos policías a mi casa? por qué fue, segun ellos, necesario el uso de la fuerza para entrar e inmobilizarnos sin ni siquiera darnos un mÍnimo beneficio de la duda? Es esto normal?, me gustaría creer que no lo és. Como les expliqué este acontecimiento luego a mis hijos se merece otro artículo entero:

Discriminación y abuso de poder existen en todo el mundo, pero no por eso estuvo, es y NUNCA SERÁ CORRECTO.

Luego de revisar mi casa y dejarla patas arriba y después de dos años (de larga espera, abogados y terapia en medio) nos llegó una carta que decía: “en el caso xxx, no se pudo demostrar culpabilidad..” y así se cerró el caso.

Me pregunto que le costará a la gente y a las autoridades pedir disculpas no?
Seguimos esperando. Como familia, por una disculpa oficial.

Tanto mi abogado como el terapeuta me dijeron que podíamos apelar, decidimos no hacerlo: seguro lo que sacamos financieramente por daños causados es lo mismo que nos costará el proceso. Ya hicimos nuestras paces con el tema, además esto va más allá del tema financiero.

El simple hecho de ser extranjeros (latinos o de color -ya no importa la raza- simplemente vernos o pensar diferente) no debería convertirnos en primeros sospechosos o en delincuentes en ningún Lugar del mundo.

Sentí por mucho tiempo miedo en mi propia casa, en la calle, miedo en mis zonas de confort.
Personas de esa familia (seguro con miedo también) me siguieron en otra ocasión (claro, sabían la placa de mi auto, donde vivía y donde entrenaba) seguro querían ayudar con su caso (yo que sé y ya no importa).

Todo gracias a prejuicios, estereotipos o errores humanos, termine yendo a terapia y aceptando que no podré cambiar lo que hacen o piensan los demás.

Es eso lo único que podemos hacer para que otras personas imigrantes, “diferentes”, nuestros hijos no pasen por experiencias similäres? si no lo hicieron ya?

Pregunto yo, ahora.

Cocinamos juntos?

Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Cuantas veces tenemos que sentarnos más del tiempo normal en la mesa a la hora de la comida, esperando a que nuestros hijos terminen su merienda? y claro, a esas alturas ésta ya ni sabe bien porque está fría (espero esa sea la única razón porque admito no ser la mejor cocinera aunque me encante comer).

Cuántos de nosotros nos vemos obligados a practicar nuestras habilidades de negociación ofreciendo tiempo de televisión a cambio de unas 3 cucharas más? y me río y digo: “madre mía, las que te hice pasar yo”. Recuerdo las veces que le intentaba dar restos de mi comida a mi perro por debajo de la mesa para terminar más rapido cuando no me permitían dejar la mesa sin antes terminar de comer.

Ahora más que nunca, con el confinamiento del COVID-19, nos toca cocinar todos los días. No se cómo era y es para ustedes, pero en nuestro caso, ambos trabajabamos a horario contínuo, solíamos recoger a los niños a media tarde (ya almorzados, pero de igual manera con hambre) y la comida que preparabamos para la cena alcanzaba para el día siguiente también. Mi esposo y yo nos turnamos para cocinar. Y cuando es mi turno, cruzo los dedos para que no me digan: “de nuevo salmon con brocoli y arroz? pero si comimos eso hace dos días” (jajajaja, un plato fácil de hacer y saludable, según yo). Imaginense sus caras de pena. “si supieran la suerte que tienen”, les repito, con el riesgo de sonar como disco rayado: “hay niños en este mundo que no tienen nada que comer, así que coman y agradezcan”.

Ahora tenemos, como muchos de ustedes, que hacer de todo (trabajar, ser profesores y cocinar), así que a raíz de este nuevo reto, mi desesperación y ganas de superación en el ámbito de la cocina es que empece a buscarle solución a estos 3 problemas que detecte durante este confinamiento alrededor del tema “cocina”.

La falta de:

1. paciencia en la mesa y sobremesa (ni debería existir la “sobremesa” la verdad!),

2. creatividad, destreza culinaria y poder de convencimiento a la hora de la comer, y

3. un espacio y tiempo extra para que me cuenten sus cosas, ya que la parte de mi rol de chofer que les había contado en otra ocasión me daba esa posibilidad (ojo que no extraño para nada esa parte de mi “antigua normalidad”, el ser mamá chofer, el resto que les describo en ese post sí), y el estar corrigiendo tareas lado a lado no lo garantiza.

Y así re-definimos una vez más nuestro menú de la semana, añadiendolos a ellos, a los más pequeños, como responsables y eligiendo recetas de cocina, en este caso, de dos libros (en alemán) hechos para ellos, que debo decir, son lo máximo.

 

Ahora amo cocinar mientras sea con ellos.

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El primero (el de la foto) nos da una variedad de recetas fáciles de comida internacional: Grüner Reis und Blaubeerbrot, lieblingsrezepte für kinder aus aller Welt. escrito e ilustrado por Felicita Sala; y el segundo nos ofrece recetas divididas y utilizando los ingredientes de las 4 temporadas del año, enseñandonos a cocinar con conciencia: Clever Kochen, das Kinderkochbuch, ilustrado por Kitty Kahane y Jacoby Stuart, Kimba BT. Si tuvieran consejos de libros en español por favor escríbanme, me encantaría conseguirlos. Gracias de ante mano!

cocinando juntos. derechos reservados @love2betheirmom

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La pequeña nos lée las receta en voz alta, o se turna con el mayor que ya pica los ingredientes y ambos disfrutan de esa admiración que se desparrama de nuestros ojos de padres, cada que nuestros hijos aprenden a hacer algo más, por más básico que sea. Ellos perciben ese amor y orgullo por medio de nuestra mirada, asi que a celebrar cada paso como el logro que és y por más pequeño que este pueda ser.

Esta semana por segunda vez nosotros, los padres, nos sentamos a ser servidos, y no sólo pudimos así enseñarles a cocinar sino que con muchísimo gusto disfrutamos de la hora de comer juntos mucho más que antes. Y ellos ahora tienden a presentar/servir su comida en forma de corazón y me dicen: “está hecha con mucho amor,” y yo me derrito.

Eso sí no despeguen el ojo para ayudar y evitar accidentes en la cocina ó estar de paparazzis, que esos momentos se lo ameritan ;) .

El tiempo de cocinar se convirtio en otra actividad de familia adicional que ahora puedo decir, disfruto mucho más que antes. El cocinar inspira la lengua, ya sea para charlar más o abrir ese apetito y yo ando feliz de seguir escuchando sus “secretos” en ese “nuevo espacio” y verlos crecer y aprendiendo a ser independientes.

En conclusión, por primera vez puedo decir AMO COCINAR, mientras sea con mis hijos, claro está.

 

 

 

Y la independencia (dependencia) continua….

Pero dependencia o independencia de quién se preguntarán?
tanto la de los hijos como la de los padres, digo yo.

“Mamá cuándo vuelves?”ó preguntas como: “cuando me recoges hoy?” “Cuando nos vemos?” “Que hacemos más tarde?” (Y me río porque el sentido de la hora se hace mucha más preciso a medida que los niños comienzan a crecer). Este es mi caso con mi hija pequeña…

Y el sentimiento que tenemos los padres como reacción a ese tipo de pregunta no cambia, o no? Lo describo como una mezcla de mala conciencia (por tener que dejarlos para ir a trabajar) y aveces hasta alivio (al poder ocuparse “sólo” de uno mismo el resto del día, lo cual llega a ser aveces suficiente también).

Cuantos de nosotros estamos continuamente corriendo entre la casa, el trabajo, el kindergarten, o el colegio, y luego para llevarlos a tiempo a la clase de baile, de fútbol, de tennis, y quieres volver rápidamente a tu casa a preparar la cena, servirla a tiempo,hacer las tareas, alistar las cosas para la excursión del día siguiente o para empezar el correteo maratonico nuevamente.Y cuántas veces estamos pidiendo a otra mamá o papá la foto de la tarea cuyo libro tu hij@ dejo en el colegio?

Y la correteada no termina los fines de semana, aveces está incluso dirigida simultáneamente hacia dos esquinas extremas de la ciudad, al partido de tennis, o fútbol, a algún cumple, ó al festival del colegio, Y ahí se las dedico si tienen más de un niño.

No es de extrañarse que incluso te alegres aveces cuando te sale un viaje de negocios (sea donde sea) que te permita descansar de ese trote diario en casa.

Ahora que uno de mis hijos ya se está haciendo más independiente (tengo un pre-adolescente) y se va solo de un lugar a otro y poco a poco me necesita menos como su chofer, siento que me hace falta ser necesitada en ese sentido..

Justo cuando pensé haber sacado el máster en logística y me había acostumbrado a las correteadas, me doy cuenta que un masterclass en técnicas de espionaje o de agente de inteligencia me vendría bien para saber dónde y qué está haciendo mi hijo.

Aveces incluso trato de convencerlo para que en vez de irse en patineta, bicicleta o bus sea yo: su mamá la que lo lleve de un lugar a otro, pero muy orgulloso me responde: “yo puedo y quiero”.

Qué le puedo decir? si era exactamente lo que le he estado enseñando todos estos años: a decir qué es lo que quiere y a tomar responsabilidad. Exactamente era ese el fin ya sé, pero nunca pensé que fuera a ser el “fin”tan pronto.

Tengo la impresión que la vida de padres está relacionada a estar corriendo (constantemente para dejarlos en algún lado) y ese “apuro” que nos acompaña no nos permite concentrarnos en las cosas importantes y en esos momentos que se pasan realmente “volando”y sin darnos cuenta no volverán jamás hasta llegar al punto en el que nosotros los padres somos los dejados.

Escuchémoslos más, ellos están dispuestos a contártelo y todo con mucho detalle. Si no es tu caso pues hazles preguntas y empieza contándoles tu día, aprovecha de ese tiempo de chofer que es ahí cuando más te cuentan sus cosas. Ahora que no tengo a mi hijo encerrado en el auto, amarrado con el cinturón de seguridad para interrogarlo es cuando tendré que buscar más tiempo u otra forma (fuera de las correteadas) para seguir enterándome de su vida. Solo así, espero, poder ser su fuente de confianza y desahogo todavía en el futuro.

Tomemos en cuenta que al final de cuentas se trata también de escuchar o tratar de entender los deseos de nuestros hijos y disfrutar el tiempo que los tenemos a nuestro lado.

Creo que esto de ser padres es como una prueba continua de perseverancia, paciencia y claro: amor.

Es eso en especial, ese AMOR que les tienes que de alguna forma termina siendo el escudo o el traguito de energía que necesitas cada día para seguir siendo y acoplándote a cualquier cosa que ellos necesiten que tú seas para ellos.

Y admitámoslo: nosotros los padres seguiremos añorando sentirnos necesitados también.

Así que quien es el dependiente ahora?

@2019 love2betheirmom all rights reserved

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Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

[Esta vez me inspire en mi mamá que después de casi 15 años desde que me mudé de su casa me contó lo triste que estaba cuando me fui y lo triste que esta ahora que su hijo se muda también: te amo mamá y te necesitaré siempre sea donde sea que nos encontremos, sin importar mi edad]

Te miro y te tengo en alto pequeña.

Escrito por: Ariana Mendoza Rodríguez

Poco antes de navidad tuvimos un gran susto, un perro mordió a mi pequeña en la cara, ella está bien luego de una operación y momentos dolorosos.

Y nosotros los padres, después de semejante susto también estamos bien, si me lo preguntan… aunque sienta que haya envejecido de la preocupación unos 10 años.

Algo que aprendí es que después de todo tuvimos suerte! Y digo tuvimos porque los padres sufrimos igual o más que los hijos cuando a ellos les llega a pasar algo, o cuando el amor que les tienes no es suficiente para protegerlos (aunque hayas estado convencido de ello), no puedes protegerlos contra cualquier cosa que pueda llegar a lastimarlos, y como padres, lamentablemente tenemos que aprender a aceptarlo.

Esto es algo que comparto con ustedes pero en realidad se lo dedica a ella, a la más pequeña de mi familia, a la más fuerte:

Te admiro porque aunque tu almita se haya asustado luego de este accidente, puedas tan solo unos días después, saltar, sonreír e incluso, con toda serenidad, decirle a los adultos con tu mirada, sin decir ni una sola palabra, lo bien que estás.

Te admiro porque cuando te caes, te vuelves a parar sin esperar a que alguien te muestre como hacerlo, enseñándome más de lo que tú crees, a mi que soy tu mamá.

Te admiro porque sabes exactamente que es lo que necesitas y lo expresas, porque en este mundo si uno no sabe lo que quiere muy difícilmente lo obtiene.

Por sobre todo te admiro porque crees en ti y en tu capacidad de sobresalir, en situaciones de tensión como la que te toco vivir.

Te admiro porque sabes que tienes la fuerza interior para sobrellevar situaciones que uno quisiera evitar pero como todo accidente, aveces es parte del “simple aprender a caminar”.

Te admiro porque sabes y ahora ya me enseñaste que en la vida no podemos controlar lo que aveces quisiéramos controlar, y estás conforme con ello.

Te agradezco por darme ese sentimiento que sobrepasa mi capacidad de entender el origen de todo ese amor, ese que va más allá del amor propio, porque cuando te vuelves madre darías todo por proteger a tus pequeños de todo mal, dolor o decepción, tomarías su lugar si fuese posible, pero te admiro porque tampoco me lo pides.

Te admiro por saber sostener, y lo haces muy bien, ese escudo invisible que cargas contigo a donde vas, con esa determinación que te caracteriza y por enseñarme cada día a confiar un poco más en la vida.

Te admiro por saber pedir perdón y no buscar respuesta cuando ni siquiera se puede confirmar tu culpa, y por saber perdonar incluso a alguien que no te pidió disculpa alguna, te miro y simplemente te vuelvo a admirar.

All Rights reserved @love2betheirmom

Te admiro pequeña. All rights reserved @love2betheirmom

[Admiro y doy gracias a todo aquel que te dio la mano, médico, curandero, familia, amigos: por sus palabras de aliento en momentos en los que nosotros padres estamos cegados por la preocupación y les confiamos lo que más amamos en este mundo y con esperanza esperamos que todo sea un mal sueño, pero no, aveces es la realidad y no despertamos solo nos damos cuenta que tuvimos suerte y solo nos queda darles a todos las gracias nuevamente

Time off para mamá!

lovetobetheirmom, but I also love me still

all rights reserved @lovetobetheirmom

Escrito por: Ariana Mendoza R.

Amar a nuestros hijos no debería privar nuestro amor propio. Amo ser madre pero a lo largo de este camino me doy cuenta que me sigo amando a mí misma también, y que no tiene nada de malo pensar de tanto en tanto “solamente en mi”.

 

Como bien lo mencioné muchas veces en el pasado: la experiencia de ser mamá es y sigue siendo una de las mejores experiencias que la vida me haya podido regalar.

Claramente a uno le cuesta adaptarse, como cualquier cambio, a una nueva forma de vida al por ejemplo asumir nuevas prioridades que muy a menudo van por encima de tus propias necesidades.

 

Sin embargo, como muchas mamás (espero no estar equivocada en este caso :( pero es como me siento yo aveces) olvidamos un poco nuestra propia esencia o por lo menos le ponemos pausa a ese botón que nos permitía hacer lo que se nos pegaba en gana, cuando se nos pegaba la gana, o simplemente no hacer nada si se nos antojaba.

 

Al paso que vamos asumiendo más responsabilidades no sólo en tema de familia, sino en el mundo laboral sea el que sea el trabajo que tengamos, en general nos damos cuenta que “vamos creciendo”, y también nos percatamos que parte de nosotros (de nuevo, espero que alguna de ustedes también se sienta identificada) desearía seguir siendo una niña.

 

Mi hija (con casi 4 años) tiene como mayor preocupación encontrar los colores para pintar el dibujo que acaba de hacer, y su discusión más grande (que es conmigo por las mañanas) es querer ponerse todos los días ya sea un disfraz o un vestido (y no le importa si hace frío, ó si no hay un evento especial) que simple no? y qué envidia que siento aveces.

 

Comparto este sentimiento con ustedes por qué si bien siempre me tome el tiempo para mantenerme saludable, hacer deporte, etc. Cuando pienso en pedir un “time off”: tiempo fuera de mi familia y del trabajo, y creo que necesito estar sola y descubrir nuevamente qué es lo que quiero hacer y cuando, o qué me apetecería comer, me entra un sentimiento de culpa que surge de pensar que estoy siendo egoísta con mi familia por quitarnos la oportunidad de estar juntos un día más en un día de sol el fin de semana por ejemplo.

 

Así que algo que pretendo hacer ahora es aclarar esa necesidad a mi familia y esperar que entiendan que por más que ame ser su madre y esposa, esta persona con todos sus roles y los súper poderes que aveces saca a relucir, sigue siendo una simple niña que aveces necesita una cita consigo misma.La lección mía es: si sientes que necesitas un tiempo a solas para retomar el rol nuevamente y con las energías cargadas al 100% entonces que estamos esperando?

Receta de alfajores de dulce de leche

Escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Hoy tuvimos un día poco común, así que lo comparto con ustedes porque resulto ser de igual manera un día relajado y con un resultado muy dulce: hicimos alfajores de dulce de leche en familia y por primera vez en nuestros casi 10 años de estar viviendo en Alemania!!!

Normalmente tenemos nuestro “tiempo libre”, que es generalmente los fines de semana, lleno de planes (ej.:cumpleaños, torneos de fútbol, fiesta del colegio, del kinder, etc.). Pero hoy no, así que la salida fué a comprar ingredientes para hacer los famosos alfajores que tanto nos gustan.

Y fué más fácil de lo creía, así que comparto la experiencia de mi esposo ;) (yo me ocupe de reunir los ingredientes y dirigir la obra jajajaja):

Necesitan:
100 gr. de azúcar impalpable,
200 gr. de manteca (ó margarina),
200 gr. de harina impalpable tipo 4.0,
400 gr. de maizena,
2 yemas de huevo y 3 huevos enteros,
cucharadita de vainilla,
cucharadita de polvo de hornear,
pizca de sal, y
la cascara de 1 limón raspada.

Mezclen todos los ingredientes, claro está que los niños disfrutan de las responsabilidades que les puedan dar y mientras sea equitativo mejor (a mi ya me toco gritarle al equipo de trabajo hoy por que 3 integrantes querían hacer lo mismo al mismo tiempo jajajaja). Lo más importante es que tengan en mente que mientras los más pequeñitos se sientan parte del proceso todos la pasarán bien.

Dejen reposar la masa en el refrigerador por 30 minutos, luego a fuslear y en en una masa no muy delgada (ya sea con un molde redondito o un vaso normal) formar los alfajores y ponerlos en una lata con papel de hornear para meterlos en el horno (si no tienen papel de hornear utilicen mantequilla y harina).

Estarán listos luego de 7 minutos en el horno (pre-calentado a 180 grados), no tienen que dorarse ojo. Una vez fríos pueden ponerle dulce de leche (el cual yo conseguí en una tienda rusa porque generalmente no se consiguen en cualquier super mercado aquí) y darle vueltitas por el borde sobre coco raspado.

Este es el resultado:

Alfajores de dulce de leche

Alfajores de dulce de leche

que disfruten y buen fin de semana!!!

Oda a mi Pa


escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

mi papa y yo

Oda a mi Pa.
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Aquel que no sabía lo que significaría tener a personitas viéndolo como a su propio héroe de película.

Él que con una mano calurosa te abrazaba hasta el alma.

Ese que con una mirada “cool” y aveces un poco pensativa y perdida pretendía ocultar sus miedos. Ese que hasta en los peores momentos nos demostró fortaleza y brindó seguridad, pero en el fondo nunca dejó de ser uno de nosotros:
un niño más,
y el mejor complemento de mi mamá.

Él que coleccionaba y escuchaba música a todo volumen como un adolescente, el que nos pagaba para que con tinta en papel le saquemos textos a su música favorita.

Él que nos enseño a apreciar lo bueno y por quien ahora sigo tratando de recolectar esos añorados recuerdos.

Él que mantendré siempre en mi memoria con los hoyitos que caracterizaban su chueca sonrisa, ese que irradiaba alegría.

Él que sabía como disfrutar de la vida.

Él que te daba consejos con el profundo deseo de que lo viéramos como un amigo más. Él, ese que logró ser un amigo, y nunca se conformo con el sólo respeto que ya cargaba con su rol.

Ese que no cabe bajo ninguna descripción porque para nosotros él significaba todo.

Él que nos enseñó lo que realmente tiene valor. Que aquello que mas deseas de corazón es por lo que se tiene que luchar y lo cual nunca olvidaras.

Él que te sonreía a pesar de haber tenido un mal día.

Ese que me llamaba “mamita”.

Ese, ese, y mucho más: ese era mi papá.

(En honor a Nelson Mendoza T. “Pa”)

quiero ser como tú

escrito por Ariana Mendoza Rodriguez

@love2betheirmom

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Hoy decidí escribir 5 razones que explican por qué eres tu mi ejemplo a seguir y por que quiero ser como tu cuando sea grande:

- admiración al verte celebrar cada paso como el logro que es y por mas pequeño que este pueda ser,
- por esa habilidad de despertar cada día y gritar de felicidad por que salió el sol y es de día,
- por esa sinceridad y empatía que te caracteriza
- por ser direct@ y pedir lo que quieres y no esperar nunca a que el resto se vuelva adivino,
-y por el poder que tienen tus abrazos y besos que hacen sentir pequeño a cualquiera a tu lado.

Gracias por escogerme como tu mamá y enseñarme lo importante que es simplemente: VIVIR!

(en su día: felicidades mamas!
Y una felicitación especial a la mujer que mas admiro por su fortaleza y por tener siempre el tono de voz y las palabras correctas para hacerme sentir segura siempre desde niña: te amo mamá)

Love to be their mom, but is love enough?

Amo ser mamá, pero es el amor suficiente?

escrito por: Ariana Mendoza Rodriguez

Ustedes se hacen la misma pregunta que yo: estaré criando bien a mis hijos? estaré tomando las decisiones correctas para ellos? Si bien amarlos es un primer paso, ciertamente éste no te dará siempre las respuestas a todas tus dudas. Desde que supe que estaba embarazada tuve muchas preguntas y las mismas ó más surgieron con mi segundo embarazo. Cada etapa trae un nuevo reto, y al paso con el que mis hijos están creciendo (de manera exponencial) no me da ni tiempo de analizar cada logro que siento aveces obtener en el camino, porque una vez que la etapa se cierra, ese mismo instante comienza el siguiente reto.

Tengo que ser sincera, algunas etapas como la de haber despedido a los pañales de mi casa no necesariamente necesitan de mi análisis, es más.. ni sé como lo logramos. Pero como esta hay tantas otras: por ejemplo: la edad del burro, a que edad empieza?.

No desearían no tener que sonar como disco rayado todo el tiempo?
estoy cansada de tener que repetir las cosas, y tener que elevar la voz para lograr ser escuchada.

Ya tuve que lidiar con esas palabras que creo aterran a todo padre: “Me voy a ir de esta casa!!!”
(Si esperábamos escuchar eso en algún momento, a los 18 tal vez, pero no a los 6). Y esta es sólo una las primeras pruebas de que a los padres no siempre se les retribuye el intento de ser “buenos padres” con besos y abrazos, y no, no es siempre fácil.

Así que decidí compartir con ustedes algunos de los consejos que me están sirviendo en este nuevo reto/etapa:

1. Seamos consecuentes, si decimos no es NO.
Si decimos que contamos hasta 3 hazlo y piensa en que pasara si aun así no consigues lo que esperas a cambio al llegar a 3. Los pequeños, por lo menos a partir de los 2 años, empiezan a probar los límites, y no hay duda de lo inteligentes que son (admitámoslo! nos tienen en la palma de la mano).
Si les prometes algo a cambio de una acción o hicieron algún pacto: respétalo; comunícalo en el momento de respetar el pacto para que ambos sean conscientes de las consecuencias, pero recuerda que tampoco es bueno educarlos dándoles siempre algo a cambio.

2. Deja de excusarte. Normalmente los niños tienden a hacer un berrinche o a portarse mal, o ponerse sensibles/llorones cuando están cansados o tienen hambre, o quien sabe por qué se ponen así; y en estos casos, los papas tendemos a darle explicaciones a los presentes sobre ese comportamiento, y prestarles más atención a otros que a los propios hijos, pero no busquemos excusas, esos comportamientos no te calificarán como padre.
En ese momento tus hijos necesitan algo de ti (ya sea tu atención o una reta) y ocupándote de que pensará el resto no los ayudarás ni a ellos ni a ti.

Si son malos comportamientos olvídate de: “lo siento, esta cansado”, “lo siento, acaba de despertar, “lo siento, tiene hambre”, ” lo siento no durmió bien”. Evitemos enseñarles indirectamente a dar excusas para explicar comportamientos inaceptables. En lo que respecta a los demás, que te valga madre lo que piensen en ese momento, si alguno de ellos comparten como tú el título de ser padres, entonces entenderán la situación sin necesidad de ninguna explicación. Finalmente, alguna vez les tocara y se verán obligados a entender.

Enfoca tu energía en averiguar qué es lo que tus hijos quieren y comunícate con ellos. Si toca irte de la fiesta minutos después de llegar, pues ni modo, no será la última.

3. Acéptalo, no puedes controlarlo todo. Y no, tampoco puedes hacer todo tu misma para que salga como lo planeaste.

Antes de ser mamá me preguntaba: “cómo criaré a mis hijos? cómo le hicieron mis papás para que mi hermano y yo salgamos así?”[Ojo que mi premisa fue el considerarme "normal y siempre feliz", y sonrío con agradecimiento a la vida al saber que realmente tuve suerte por haber tenido una niñez maravillosa].

Siendo ahora mamá y viviendo en el extranjero me cuesta mucho saber si estoy tomando buenas decisiones, no creo poder hacer un copy-paste de esa linda niñez que yo llevo en mis recuerdos [correr para asegurar el puesto más alto del árbol del terreno baldío del frente (a mis 7 años el punto de encuentro de los niños del barrio), ó ir a las clases de natación de la mano del abuelo].Con suerte mis hijos ven a sus abuelos una vez al año, y seamos sinceros, hoy en día ya no hay terrenos baldíos ó tantos árboles que podamos trepar a diario.

Ahora al darme cuenta que no podré controlar todo lo que dejará huella en el recuerdo que mis hijos están creando para su propia niñez, pensé: el mundo de puerta para afuera no será el mismo que antes, pero sin duda muy similar al de ese entonces puerta adentro, y de ese sí me encargo yo.

Hace unos días mi hijo me preparo una sorpresa al ver que estaba un poco cansada y triste, me hizo un dibujo de nosotros dos dándonos la mano, con nubes celestes y un arcoíris rodeándonos, al dármelo luego de hacer el juego de “derecha o izquierda mama?”
me dijo:
“te amo”
luego puso en el aparato de música un CD de un mix de canciones en español (uno de los que me gusta tanto escuchar cuando extraño a mi cultura, y a la despreocupación que tenía antes de ser mamá), y mientras lo hacía mirándome un tanto concentrado en lo que tenía planeado, agregó:
“este CD te gusta no?”
Y con ese play y sus sólo 6 años de edad me demostró una vez más que no hay edad para la empatía y para empezar a ser detallista, y con eso me alegro el día y empezó a contestar esa pregunta que siempre me romperá un poco la cabeza: estaré haciendo bien mi rol de mama?

No tengo la respuesta aún, pero esos pequeños detalles de puro amor me demuestran lo grande que puede ser alguien tan pequeño, y que tengo que (al igual que todos compartiendo este reto de ser padres) empezar a dar un poco mas de crédito.

@Lovetobetheirmom

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